Os invitamos a participar en los actos que estamos organizando para el Día 8 de Marzo. Estaremos a partir de las 18h en la Plaza del Mercado donde podréis encontrar diferentes puestos con materiales e información feminista, así como muestras de fotografías sobre diversos temas: Luchadoras feministas; Cartelería, grafitis y momentos de la lucha feminista y por la liberación sexual; Personas transgénero de diferentes países y culturas. También habrá música y algo para combatir el frío…
A las 20.30h dará comienzo la concentración. Tendrán lugar intervenciones a cargo de diferentes mujeres que abordarán diferentes aspectos como la explotación laboral, el control del cuerpo de las mujeres o la denuncia sobre casos concretos de discriminación sexual en el trabajo, entre otros. El acto finalizará con una lectura colectiva del manifiesto.
Os esperamos,
Mujeres enRE_BELDíA, CNT, PCPE-CJC, Colectivo SANDÍA
MANIFIESTO:
Hoy día 8 de marzo salimos a la calle, con nuestras cicatrices de siglos de opresión y explotación, con las heridas frescas de las crecientes agresiones misóginas y expoliadoras, pero también con la fuerza de aquellas luchadoras que a lo largo de la historia comenzaron a labrar el camino de nuestra liberación.
Hoy nos negamos a asumir el papel pasivo que nos atribuyen, hoy salimos con paso firme plantando cara a los golpes del actual sistema sustentado en la alianza del capital y del patriarcado, orgullosas de nuestra condición de mujeres y trabajadoras. Trabajadoras explotadas en una fábrica, trabajadoras invisibilizadas en su carga de tareas de cuidados y reproductivos, trabajadoras acosadas sexualmente, trabajadoras extenuadas a causa de dobles y triples jornadas, trabajadoras secuestradas y violentadas sexualmente, trabajadoras que sufren condiciones de semiesclavitud en la economía sumergida, trabajadoras brillantes infravaloradas respecto a sus compañeros, trabajadoras sin empleo, trabajadoras migrantes golpeadas por partida triple, trabajadoras del campo de sol a sol con su prole a cuestas.
En este momento histórico de declive del actual sistema, el patriarcado, soporte de la dominación de los hombres sobre las mujeres, y el capitalismo, guardián de los grandes monopolios empresariales a costa de la explotación de la clase trabajadora, renuevan su alianza para tratar de mantener su hegemonía. Los recortes en materia de SS.SS., Sanidad y Educación nos asfixian todavía más. Y estamos en la obligación de señalar, especialmente para aquellas personas que los respaldan y se atreven, después, a hablar en nuestro nombre, que esto fortalece y alimenta el terrorismo patriarcal. Por un lado, estos recortes afectan especialmente a sectores fuertemente feminizados. Por otro, nos sobrecarga del trabajo que implica el cuidado de niñas/os y personas mayores, enfermas o con algún tipo de discapacidad, aumentando nuestra reclusión en el hogar y limitando nuestra independencia económica y nuestra participación en el ámbito público. Se está fortaleciendo, por tanto, la tradicional división de espacios en base a la división sexual del trabajo, que recluye a las mujeres al ámbito privado y a los trabajos menos valorados tanto económica como socialmente. Frente a ello, defenderemos la redistribución de todos los trabajos necesarios para satisfacer las necesidades humanas eliminando criterios sexistas.
Hoy no queremos dejar de recordar que son ya 8 las mujeres asesinadas por sus parejas/exparejas en 2013 y que muchas más sufren la pesadilla que implica una relación de malos tratos. Pero también queremos recordar a todas aquellas que han conseguido decir basta y escapar de ese carcelero criminal. Y queremos reivindicar nuestro derecho a defendernos, no desde una posición de víctimas, sino desde una posición de solidaridad colectiva entre mujeres por medio de la autodefensa feminista. Sin dejar de luchar contra las diferentes formas de violencia contra las mujeres: la constante invisibilización de sus luchas, de su historia; la cosificación y medicalización de sus cuerpos; el terror sexual; la violencia del paro, la precariedad laboral y de las pensiones, la feminización de la pobreza…
Las mujeres nos enfrentamos asimismo a un incremento de nuestra criminalización y del control sobre nuestros cuerpos. El ejemplo más paradigmático es la modificación de la Ley del Aborto, una ley que ancla el aborto en el código penal, que juzga y divide a las mujeres y que las incapacita para decidir sobre sus propios cuerpos imponiéndoles tutelajes externos. Una ley que forzará a las mujeres que no puedan costearse el gasto que implicaría practicar un aborto en otro país, a realizar prácticas inseguras que pondrán en peligro sus vidas, o a continuar con un embarazo del que nacerá una criatura con necesidad de cuidados permanentes. Cuidados que procurará una madre que, en este contexto de expolio de derechos laborales y de recortes de servicios públicos, a duras penas podrá asumir sin dejarse su salud en el intento.
En la actual coyuntura, se refuerzan los mensajes que reducen a las mujeres a su rol de esposas y madres. Se profundiza en la exaltación de la familia tradicional, mientras en paralelo también se refuerza nuestro rol de meros objetos sexuales, y siempre desde la heterosexualidad obligatoria. Desde la dicotomía de malas y buenas mujeres, lo que se pretende es minar nuestra autonomía, nuestra autoestima, nuestra capacidad de decidir por nosotras mismas, nuestro derecho a vivir independientes de la sombra y el juicio masculinos. Lucharemos también, por tanto, por una libertad sexual real en toda su diversidad y por crear nuevos modelos de afectividad, eliminando las actitudes de dominación y sumisión desde la autonomía, el respeto, el autocuidado y el placer. Y siempre desde la base, por un modelo de educación coeducativo y laico, por la utilización de un lenguaje y formas de expresión que nos visibilicen y no nos violenten, en definitiva, por una transformación radical del sistema de valores androcéntrico imperante.
Hoy alzamos la voz para señalar las diferentes causas y a los responsables que nos mantienen en situación de desigualdad. Nos defenderemos de quienes pretenden ocultarlas, de quienes se apropian de nuestra lucha vaciándola de contenido y utilizándola para esconder su papel de verdugos y/o cómplices. Nos defenderemos de quienes pretenden denostar la lucha feminista y no nos cansaremos de visibilizar el papel de esta lucha, y la contribución de las mujeres en la lucha por un mundo en justicia y libertad en armonía con el medio natural.
Porque nos quieren en la medida en que servimos al sostenimiento del sistema capitalista, nos quieren en la medida en que no cuestionamos el orden patriarcal. Nos quieren sumisas, nos quieren calladas, nos quieren anuladas, nos quieren manipulables, pero no lo permitiremos. Lucharemos cargadas de ilusión con la mirada puesta en la sociedad que anhelamos. Este momento no admite medias tintas, a pesar de la ascendente represión, nuestra liberación implica luchar hasta el final contra este sistema. Pero quienes luchamos por el fin de la opresión, debemos tener presente que si se quiere aspirar a una justicia y liberación reales, la alternativa sólo puede ser feminista. Y ello sólo podrá alcanzarse si se comienza ahora, sin dilaciones, desde el trabajo personal y desde el trabajo político.
Mujeres! Ni un paso atrás! ¡Viva la mujer trabajadora! ¡Viva la lucha feminista!