La Soberanía Alimentaria es el derecho de las personas y pueblos a decidir sobre su alimentación: qué alimentos cultivar, cómo procurarse las semillas, cuánta energía y agua dedicar al campo, cómo procesar las cosechas… y también a elegir las condiciones en que compran y venden los alimentos que producen.
Esto, que parece sencillo, requiere de grandes cambios en las políticas agrarias y alimentarias, en las formas de tenencia de la tierra y del agua, en los canales de comercialización y distribución… que hoy se mueven en función de los intereses de grandes empresas alimentarias y de fondos de inversión opacos que, refugiándose de la crisis financiera, acaparan y especulan en el mercado mundial de tierras y alimentos.
Si hay tanto que cambiar ¿qué puedo hacer yo?
Además de exigir cambios en estas políticas agrarias injustas que condenan al hambre a 1.000 millones de personas, tenemos, como personas consumidoras, el poder de elegir lo que compramos y cocinamos.
En esta tierra, tan rica en huertos y sembrados, apostar por los circuitos cortos de comercialización es una buena opción: mercados locales, compra directa a las agricultoras y agricultores, grupos de consumo, cestas semanales… Estableciendo relaciones basadas en la confianza mutua podemos ir construyendo un modelo alimentario más justo y solidario que permita romper el monopolio de las grandes distribuidoras.
El Comercio Justo, una opción de consumo responsable
El Comercio Justo es una opción de comercio y consumo con calidad y criterio, que tiene en cuenta la historia de cada producto, las personas que participan en su elaboración y el trabajo que realizan, un trabajo que merece respeto y equidad. Al comprar Comercio Justo contribuimos a que las personas productoras vivan y trabajen dignamente:
- Se garantizan salarios y condiciones de trabajo dignas, en igualdad para mujeres y hombres, y no se permite la explotación infantil.
- Las relaciones comerciales se dan a largo plazo, evitando el endeudamiento y garantizando la estabilidad de los precios de compra a los grupos campesinos y productores.
- Los productos, de gran calidad, se cultivan y elaboran respetando el medio ambiente.
- Los grupos y personas productoras en origen, de forma democrática y transparente, deciden qué parte del beneficio obtenido con la venta de sus productos dedican a mejorar las condiciones de vida de de sus comunidades de origen.




El Grupo Local de La Rioja de Amnistía Internacional convoca para el viernes, 19 de abril de 2013, en la Plaza del Mercado de Logroño, un acto de calle contra la violencia sexual que sufren las manifestantes en Egipto.




